4 Herramientas para Mejorar tu Fuerza de Voluntad

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¿Quieres algo con todas tus fuerzas pero aún así no consigues mantener a flote tu motivación?, ¿te cuesta seguir adelante y alcanzar tus objetivos? No te preocupes, tu caso no es ninguna excepción.

Te has apuntado al gimnasio pero siempre encuentras un motivo para no ir, o te has propuesto tocar la guitarra pero nunca te sientas a ensayar. Y te sorprende comportarte así porque eres una persona disciplinada, que cumplcon sus compromisos familiares y profesionales. Entonces, ¿por qué no tienes la fuerza de voluntad necesaria para asumir nuevos retos?

Nada que valga la pena en esta vida se consigue sin esfuerzo. La gente de éxito no son tan diferentes a ti, no han nacido con un don especial que les permita sobresalir por encima de la media general. ¿Crees que Arnold Schwarzenegger fue un gran culturista porque tan sólo entrenaba una hora al día?, ¿o que Steve Jobs creó el imperio Apple porque se pasaba la noche viendo la tele? Nada de eso.

Lo que te hace madrugar por la mañana es tu motivación, pero ésta puede ser más pobre o más rica, en función de cómo emplees tu tiempo. Si tu único objetivo es levantarte de la cama para ganar dinero, tu motivación será bastante pobre, te levantarás sin ganas, te arrastrarás hasta el trabajo y pasarás el resto del día mirando el reloj, contando las horas para volver a la cama. Pero si tu día a día está destinado a un proyecto de vida que te apasiona, saltarás de la cama de un brinco y el día pasará volando, tu motivación será aquí muy rica.

Una motivación rica es la que te sirve para ponerte en marcha, para andar paso a paso por un camino que te conduzca a un objetivo deseado. Así es como tu autocontrol y disciplina serán inmunes a todas las dificultades que seguro irán apareciendo.

Somos impacientes por naturaleza. La mayoría de personas queremos resultados aquí y ahora, una recompensa rápida que gratifique nuestro esfuerzo. Una fuerza de voluntad fuerte es la que se resiste a la satisfacción inmediata, en favor de un objetivo más tardío pero más gratificante y duradero. Por suerte, este autocontrol es algo que puedes aprender, para ello tan sólo debes adquirir una serie de hábitos que podrás incorporar a tu vida utilizando estas 4 herramientas :

1. Todo camino empieza con un primer paso

Cuando tenemos un largo camino por delante es lógico desanimarse. Ver que el destino final está a kilómetros de distancia de donde nos encontramos, puede desanimar al más enérgico de los mortales. Pensar a lo grande conlleva marcarse metas lejanas, así que debes aprender cómo actuar para seguir avanzando.

Todo gran recorrido empieza con un pequeño paso que debe darse poco a poco, cada día, de manera constante y en la dirección correcta. Así que divide tu camino en pequeños tramos que puedas cumplir cada día. Cada pequeña meta alcanzada te motivará a alcanzar la siguiente, hasta que un buen día llegues a la meta final.

Si te has propuesto escribir un blog o un libro, pon el foco en escribir un poco cada día, aunque sean diez minutos. Lo importante es adquirir el hábito. Te puede sorprender lo que se puede avanzar escribiendo a diario durante media hora o una hora. Lo más importante es adoptar una disciplina diaria.

2. Entrena tu mente

Una mente despierta es imprescindible para estar motivado. Cuando no aprendes nada nuevo, disminuyen ciertas áreas cerebrales, como el hipocampo. Se pierde la capacidad de explorar nuevas soluciones, se empequeñece el cuerpo social hasta arrugarse y perder su capacidad de crecimiento. La educación y el aprendizaje impacta de manera positiva en ti, lo aprendido nunca desaparece del todo ya que no se llega a olvidar. Todo lo que aprendes hoy servirá de catapulta para tu innovación  de mañana.

La fuerza de voluntad es directamente proporcional a los conocimientos que adquieres. Cuanto más retos te propongas y más aprendas, mayor será tu motivación. Fijándote metas alcanzables o haciendo aquello que no se te da bien, pondrás en forma tu fuerza de voluntad. Es como entrenar un músculo, lo sometes a un esfuerzo mayor del habitual para que reaccione, crezca y se haga más fuerte. Puro ejercicio.

3. Busca la buena sombra que te cobije

Mi madre siempre me dijo que el que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Necesitas relacionarte con gente positiva, que aporte valor e ilusión a lo que haces. Contar con el apoyo de otros te ayudará a cumplir tus objetivos.

Dentro de un grupo social, la motivación es mayor que trabajando de forma individual. Tu motivación crece de manera exponencial cuando una tribu con inquietudes similares a las tuyas es conocedora de tu trabajo. Si los demás saben de tus aspiraciones y objetivos siempre te será más sencillo no disminuir tu empeño de seguir adelante. Es bueno y necesario “rendir cuentas” con otras personas que no seamos nosotros mismos.

Hay una ley que dice que somos la media de las 5 personas con las que más tiempo pasamos. Así que lo ideal es que te relaciones con personas con objetivos parecidos a los tuyos, o mejor todavía, con esa gente que ya ha llegado al destino que tu deseas alcanzar. Hoy en día, gracias a las redes sociales, es sencillo entablar relación con gente que admiras, quizá no puedas ir a tomar un café con ninguno de ellos, pero el mero hecho de seguirlos y conocer su trabajo es una práctica sumamente valiosa.

Asistir a eventos y hacer cursos siempre te servirá para conocer gente que tiene los mismos intereses que tú. Y si estás sólo en casa y algo cansado, también puedes utilizar canales de difusión de contenidos como podcasts, vídeos o audiolibros. Hoy ya no hay excusa para no escuchar a nuestros ídolos y aprender de ellos.

4. Descansa

Ante todo somos seres humanos que, después de horas de actividad, terminamos fatigados. El cansancio es el peor enemigo de la fuerza de voluntad. Estando cansado no irás al gimnasio, tampoco escribirás ese libro que hace tiempo que dices que vas a publicar, ni siquiera tendrás ganas de salir a pasear. Cuando estamos cansados, en lo único que podemos pensar es en descansar. Es una evidencia que conviene recordar. Vivimos en un país donde está socialmente aceptado irse a dormir más allá de las doce de la noche. Por tanto, vemos lógico estar activos hasta la madrugada. Caemos en el error de pensar que es productivo ponerse a trabajar por la noche, antes de irnos a dormir. A todos nos puede pasar, tenemos muchas ideas y proyectos que queremos llevar a cabo así que terminamos durmiendo poco para intentar avanzar más rápido. Y aunque actuar así parece que vaya a ser efectivo, no lo es .

La falta de sueño durante la semana, te sumergirá en un estado de cansancio permanente que puede que hoy entiendas como normal, pero que no lo es. Nos hemos acostumbrado a levantarnos cansados, a tener sueño durante todo el día y a utilizar el café como antídoto milagroso. Pero este comportamiento no es natural. Cambiamos horas de sueño por horas de trabajo pero, paradójicamente, dormir poco no ayuda a que cumplamos nuestros objetivos. Cuando el cansancio es un estado latente, además de afectar a nuestra salud, influye de forma negativa a nuestro rendimiento, disminuye nuestra capacidad para tomar decisiones así como nuestra fuerza de voluntad.

Si tienes sueños no puedes tener sueño. Es mejor irte a dormir antes por la noche y levantarte más temprano por la mañana, para rendir más. Nuestra productividad disminuye en las últimas horas del día, lo que significa que quizá debas emplear un número mayor de horas que trabajando por la mañana. Tus horas nocturnas producen menos que tus horas diurnas. Además, trabajando hasta tarde sólo conseguirás irte a la cama con la mente activa, lo que afectará negativamente en la calidad de tu sueño.

Tu cuerpo es una máquina muy poderosa pero debes dejar que se recargue el tiempo necesario. Es la mejor herramienta que tienes así que cuida de ella con el cariño que conviene. Duerme las horas necesarias y trabaja descansado, es un hábito imprescindible para aumentar tu productividad y tu fuerza de voluntad.

¿Qué conseguirás con estas 4 Herramientas?

Aumentando tu fuerza de voluntad conseguirás ser una persona que controla y dirige su vida, tanto a nivel personal como profesional. Tus objetivos a largo plazo no serán olvidados porque serás capaz de ser organizado, de controlar tu impulso natural de sentarte en el sofá a ver la tele, para dibujar una estrategia que te permita avanzar de forma constante y planificada hacia el objetivo que tú decidas, a pesar de todos los obstáculos que puedan surgir por el camino. Una persona con fuerza de voluntad es una persona responsable y en la que los demás confiarán. ¿Te animas a ser una de ellas?

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3 comentarios en “4 Herramientas para Mejorar tu Fuerza de Voluntad

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