¿Cómo es la mente de un asesino en serie?

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El ScienceDaily nos cuenta en uno de sus artículos que entre la cárcel de Missouri y la de Ilinois, se encuentran un total de 77 asesinos. Todos ellos con su correspondiente perfil psicológico, están clasificados en dos grupos: los afectivo-impulsivos o los premeditado-depredador.

¿Qué diferencias hay entre cada tipo de asesino?

El afectivo-impulsivos

De acuerdo con Robert Halon, profesor de Psiquiatría Clínica y Neurología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Northwestern, los asesinos impulsivos son mentalmente más discapacitados que los que premeditan sus crímenes.

Un ejemplo claro de asesino impulsivo lo encontramos en Todd West, quién mató compulsivamente a 7 personas en dos semanas. Este tipo de asesino serial, no escoge a quien va a matar, sino que es algo que se produce por la acumulación de enfado y rabia, y que explota de golpe.serial-killer-jarvis-catoe

Algunos especialistas en el tema, opinan que el lóbulo frontal de esta clase de asesinos, no está bien formado y que como consecuencia afecta al razonamiento moral.

Higinio Sobera de la Flor, “El Pelón”, nacido en México, mostró ya desde pequeño graves trastornos de la personalidad. Sobera siempre se rapaba la cabeza completamente, y luego la cubría con gorras de cuadros. Esta obsesión por raparse la cabeza estaba producida por la creencia de que el crecimiento del pelo le producía dolores de cabeza.

El chico había desarrollado un insaciable apetito sexual que le hacía visitar frecuentemente bares y esquinas en busca de prostitutas. En general, era bastante atento y respetuoso con todas ellas.

El Pelón llevaba una vida acomodada gracias a la fortuna familiar y nunca tuvo la necesidad de trabajar.

Siempre había sido una persona bastante excéntrica; en una ocasión conducía su coche después de una fiesta. Dentro se encontraban varios amigos suyos, entre ellos un piloto de avión. Durante el viaje se da la siguiente conversación entre ellos:

  • Tú eres piloto, ¿no te da miedo volar?
  • Al contrario, en el aire es cuando mejor me siento.
  • ¡Pues vamos a volar todos!

A lo que Sobera da un volantazo cayendo por una cuneta al vacío.

Las situaciones extrañas en su día a día iban aumentando de gravedad. Empezó a amenazar a gente de su alrededor y a hablar frecuentemente consigo mismo.

Sobera cruzó la línea un día en el que iba conduciendo y un coche se le cruzó en el camino obligando es éste a frenar bruscamente, este simple hecho lo llenó de rabia y frustración. Nuestro asesino siempre iba armado, así que se cruzo en el camino del otro conducto, cerrándole el paso para después acribillarle a disparos.

En otra ocasión, Sobera se encontraba en la calle increpando a una jovencita, la cual decidió parar un taxi para ver si éste le dejaba en paz. Desgraciadamente El Pelón decidió subirse también al auto. Después de una discusión acalorada en el asiento de atrás del taxi en el que él le pedía tener relaciones sexuales, mató a la chica con tres disparos a quemarropa. Luego, a las afueras del municipio, Sobera obligó al taxista a bajarse del coche y huyó con el cadáver de la chica en el asiento a de atrás. Después condujo hasta un motel y consiguió meter el cadáver de la chica en la habitación sin que nadie se diera cuenta, tuvo relaciones sexuales con el cuerpo, y posteriormente durmió abrazado a él.

Como ves, en Sobera encontramos otro claro ejemplo de asesino por impulso, aquel que no elige ni premedita sus víctimas, sino que se deja llevar por el enfado y el enojo.

El premeditado-depredador

Los premeditados escogen a sus víctimas, no se dejan llevar por la rabia o los impulsos, sino con suma frialdad calculan cada paso que van a dar, sobre el dónde, el cómo y el quién.

Este tipo de asesino suele tener un cociente intelectual bastante elevado, el cual le permite controlar la situación en cualquier momento, a diferencia de lo que ocurre con los asesinos impulsivos. Planean todos sus actos con sumo esmero y no suelen mostrar arrepentimiento alguno aunque en la mayoría de casos sepan que lo que están haciendo está mal.

Israel Keyes no mostró arrepentimiento alguno durante la narración del asesinato que cometió al secuestrar y estrangular a una chica de 18 años. Éste se mostraba entusiasta, e incluso feliz por explicar sus actos, no dejaba de mecerse en su silla mientras las esposas que le agarraban las muñecas dejaban marcaisrael_keyes_asesino_en_serie_el_especialito.jpg_-_Copy_t670x470s en la madera.

Keyes usó un mapa de google para señalar el lugar exacto del lago en el que lanzó el cuerpo de la joven. Éste afirmaba ser dos personas a la vez, en ocasiones hablaba en plural y soltaba frases espeluznantes como “toma mucho tiempo estrangular a alguien”.

Después de 40 horas de entrevistas, Keyes acabó confesando toda una serie de asesinatos. Viajó por todo el país acechando y eligiendo a sus víctimas, escondiendo “paquetes asesinos”, los cuales contenían pistolas, esposas y otros materiales necesarias para deshacerse de restos humanos.

Al mismo tiempo, mantenía una vida normal y tranquila al lado de su novia y de su hijo.

Keyes confirmó haber matado a diversas personas en varios estados, además de haber violado, robado e incendiado diversas casas.

Israel Keyes era un obsesivo del control, controlaba sus crímenes, sus confesiones y hasta su muerte. Se acabó ahorcando con una sábana en su celda de la cárcel.

Después de su muerte, aún quedaron muchas incógnitas, algunos de sus crímenes confesos pudieron ser confirmados, pero muchos otros no. Sus asesinatos abarcan los Estados Unidos, México y Canadá, y la única persona que sabe toda la verdad es y será Keyes.

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